Protegiendo el metal: Dos caminos industriales distintos
El aluminio es un material noble, pero requiere un tratamiento superficial para protegerlo del ambiente y darle el color deseado. Las dos técnicas líderes son el anodizado y el pintado epoxi (electrostático). Ambas son excelentes, pero sirven para propósitos diferentes.
Anodizado: Belleza Metalizada
No es una capa externa, es una transformación electroquímica de la propia superficie del aluminio. El color queda integrado al metal.
- Resistencia Extrema: Es la mejor opción para zonas frente al mar, ya que resiste el salitre y la corrosión mejor que nada.
- Look Premium: Ofrece tonos metálicos (Natural, Bronce, Negro, Oro) que resaltan la textura del aluminio. Es muy difícil de rayar.
Pintura Epoxi: Versatilidad y Color
Es un polvo cargado eléctricamente que se rocía sobre el perfil y luego se hornea a 200°C, creando una capa plástica durísima y uniforme.
- Variedad Infinita: Podés tener ventanas de cualquier color (Blanco, Negro Microtexturado, Gris Grafito, símil Madera).
- Acabado Mate o Brillante: Permite jugar con el brillo para adaptarse al diseño de tu fachada.
Nuestra recomendación en Aral
Para la mayoría de las obras urbanas en Buenos Aires, la **pintura epoxi negra microtexturada** es la opción ganadora por estética y modernidad. Sin embargo, para una casa en la costa, siempre recomendaremos un **Anodizado Natural de alta micra** para asegurar que tus aberturas se vean nuevas por décadas.
Compromiso Aral
Todas nuestras guías están respaldadas por normativas técnicas vigentes para garantizar la durabilidad y eficiencia de sus aberturas.